martes, 15 de septiembre de 2009
Conversación en una hoja.
miércoles, 29 de julio de 2009
martes, 28 de julio de 2009
De máquinas que fabrican angustias y otros cuentos.
Estoy tejiendo un montón de pensamientos, peligrosos, que amenazan contra mi integridad. Y es verdad que las personas no se expresan por miedo al fracaso, o al dolor. Es justamente por eso que yo fracaso pocas veces.
Lo que más me preocupa es permanecer así, en este estado, en vos, extraviada en tu cabeza, pero realmente extraviada.
Me encantaría poder mirarte y verte los ojos, esos ojos que engañan hasta en el espejo.
Te quiero, te entiendo. No, mentira. No sé si te entiendo, no te conozco, no me dejás conocerte y yo vivo permanentemente de un recuerdo, un indicio. Ese aroma a café en la oficina a las tres de la tarde de un domingo, que podía llenarme el alma y prometía tantas cosas...
La tranquilidad del bar, un poco fría, pero con un sol rasante que podía abrazarte por completo.
Y lo más preciado. Esa imagen tuya de tus ojos espectantes que me miraban desde atrás de la barra, mientras yo permanecía sentada en una banqueta en medio del rayo del sol. Y no hizo falt ni siquiera un beso ni una palabra para sentir que me querías.
Hoy es complicado, es difícil realmente. Ya no existen esos contactos visuales de sesenta segundos que te hacían sentir vértigo, un balde de agua fría, una sensación muy parecida a un golpe en el estómago que te deja sin aire.
Y no entendés, nunca vas a entender lo lindo y disfrutable que son esas cosas, y se provocan con sólo una mirada.
Yo lo disfruto, lo quiero todo el tiempo. Y nunca voy a entender como el ser humano puede llegar a provocar vértigo, si ni siquiera estoy parada en una cornisa o a punto de tirarme desde el décimo tercer piso de un Building. Y es tan difícil tener eso, buscarlo duele mucho cuando sabés que buscás en el lugar incorrecto.
Pero acá estoy, extraviada en la cabeza de un tipo que apenas conozco, buscando ese vértigo que no voy a volver a encontrar y tropezándome una y otra vez con máquinas que fabrican angustias y otros cuentos.
Me siento sola, porque me extravié en tu cabeza.
martes, 12 de mayo de 2009
Capítulo 93, quiero este libro.
¿Por qué stop? Por miedo de empezar las fabricaciones, son tan fáciles. Sacás una idea de ahí, un sentimiento del otro estante, los atás con ayuda de palabras, perras negras, y resulta que te quiero. Total parcial: te quiero. Total general: te amo. Así viven muchos amigos míos, sin hablar de un tío y dos primos, convencidos del amor-que-sienten-por-sus-esposas. De la palabra a los actos, che; en general sin verba no hay res. Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. Vos dirás que la eligen porque-la-aman, yo creo que es al verse. A Beatriz no se la elige, a Julieta no se la elige. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto. Pero estoy solo en mi pieza, caigo en artilugios de escriba, las perras negras se vengan cómo pueden, me mordisquean desde abajo de la mesa.
Febrero
Y entonces comenzo a gustarme
Sangraba si corría, lloraba si dormía estado entre cafe y canciones
Dibujame lo que tenés, en el viaje, insultame lo que podés en mis almanaques
Dibujé rosas en su piel que se borraron con el viento entre medanos de plata y se...
Dibujame lo que tenes en el viaje, insultame lo que podes en mis almanaques
lunes, 11 de mayo de 2009
Just *
Observar y contemplar lo que tenés ahí adelante, y parar de mirar un poco, mirar miramos todos.
Lucky Strike.

Ahora pienso y creo que la felicidad es un recurso (recurso?) inagotable, sucede que al respecto nos comportamos muy ahorrativamente y además no estamos preparados para tanto amor, pretendemos (disfrutar) ahogarnos en una taza de leche con cereales, lamentándonos de cuán rápido pasa el tiempo. Amén.
Where is my mind?

Encontré una foto vieja, y no por eso menos importante. Me acordé de todo lo que me había olvidado, de lo que era, mis comportamientos, de cómo transgredimos y padecemos los cambios temporales. Y cómo finalmente terminamos amoldándonos a eso, y por más mal que nos pese todo termina plasmado en una "simple" fotografía capturada en aquel momento.
martes, 28 de abril de 2009
Pérez (más).
Y escapar tiene sentido pero está mal, estoy perdido no me sé quedar, no me hables, en el ascensor, mejor, es el silencio que tu conversación, no digas nada no quiero saber, el sol me duele mucho más.
No digas nada esta noche. El sol me duele mucho más...